domingo, 7 de octubre de 2012

Lady Gaga, luce la camiseta del Barça anoche en el Palau Sant Jordi.
La neoyorquina sigue jugando fuerte y, anoche en el Palau Sant Jordi de Barcelona, dobló su apuesta por los macroespectáculos de alto voltaje escenográfico, arrolladores sketches conceptualmente indefinibles y, en fin, una hilo musical servido a caballo entre la electrónica de masas y la contundencia filometálica.

El camino del exceso, resumido en dos horas con las que la responsable de «The Fame Monster» echó el cierre a la lucrativa fase europea de la gira Born This Way Ball.

Así, como en una versión corregida y aumentada de lo que pudo verse en su estreno en la capital catalana en 2010 y con las canciones de «Born This Way» desviando aún más atención hacia los excesos teatrales, la más excéntrica y retorcida diva del pop contemporáneo volvió a reivindicar el encanto de lo grotesco con un aplastante y frenético montaje-pastiche.
Canciones sonaron una veintena, aunque casi siempre a remolque de esa orgía de neones, cuero satinado, tacones de aguja y aires fantasmagóricos con la que la neoyorquina centrifuga la cultura pop de las últimas décadas.

Ante cerca de 18.000 personas, la neoyorquina dejó bien claro que si no luce corona no es porque no lo intente y durante casi dos horas hizo prácticamente de todo: le descerrajó un tiro a uno de sus bailarines, dio a luz –literalmente- a dos más antes de atacar «Born This Way», levitó por el escenario como un espectro, emergió de un huevo con tocado de cabra en «Bad Romance», se paseó en motocicleta por el escenario en «Heavy Metal Lover», desfiló luciendo una camiseta del F. C. Barcelona en «Bad Kids» e intentó exhibir su cara más tierna y parlanchina tocando el piano en «Hair» y «You&I».

Una frenética apuesta por el exceso y la rareza que, pese a golpes de efecto como el numerito de la picadora de carne gigantesca y el vestido de panceta de «Poker Face», los sostenes-metralleta de «Alejandro» o esas coreografías de corte militar , fue perdiendo fuerza e impacto a medida que se acercaba al final y que no acabó de esconder que el repertorio queda algo cojo en cuanto se agota la baza de canciones como «Telephone» o «Just Dance». Aunque, teniendo un caballo y un vestido de carne,quién necesita más y mejores canciones.

Mira el video a continuacion...

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